¡Envíanos tu artículo!

Escribe lo que quieras y como quieras, sobre cualquier tema que te interese.
¡Comparte tu información con todos los lectores!
Envíalo a: alas.social@gmail.com
Y dinos con qué nombre quieres firmarlo (real o inventado)

¿De qué quieres que hablemos?

Si quieres información sobre algún tema en concreto, dínoslo en el mismo email y escribiremos sobre ello.

La información y las opiniones vertidas en este blog, tanto en las entradas como en los comentarios son obra exclusiva de su autor.
Mostrando entradas con la etiqueta Decrecimiento y Consumo Sostenible. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Decrecimiento y Consumo Sostenible. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2012

La sociedad solitaria

Las noticias de la radio anunciaban el hallazgo de un anciano muerto en su cama; era ya esqueleto, no carne… Cuánto tiempo sin que nadie le echara de menos. 

Vivimos en una sociedad en la que nos amontonamos en torres altas con incontable número de vecinos a los que no conocemos ni saludamos en la escalera porque no identificamos su cara o, simplemente, no nos interesa saberlo. 

Es en los pequeños pueblos donde reside la sana diferencia. Quizás esa posible necesidad de otros en casos de urgencia en sitios donde no hay de “todo”, hace que se estrechen los vínculos; que la gente pida favores y regale ofrecimientos. En determinados lugares uno no puede ser autosuficiente y, a diferencia de los animales salvajes, el ser humano no sabe adaptarse a la naturaleza más inhóspita y hostil. La intimidad se pierde en estas aldeas pero a cambio recibes hospitalidad y uno se siente parte de una comunidad. Entonces, volviendo a esos orígenes animales, se necesita del grupo, de la manada. 

Las grandes ciudades, en cambio, roban la identidad de los individuos; les hace a todos iguales o parecidos. Entre semana van de casa al trabajo y del trabajo a casa, y cada fin de semana se reúnen en los mismos sitios compartiendo un ocio inexistente sin consumo, dejándose seguir por la masa, casi sin capacidad propia de decisión; uno disfruta de cosas pero no de uno mismo y, lo peor, necesita del dinero para pasarlo bien. Imposible así conocer si tu vecino de al lado está vivo o muerto, apenas saber que tenías vecino. Y es que uno puede estar solo rodeado de mucha gente que de poca o ninguna, como se puede estar más solo en pareja que sin ella. 

Los urbanitas son en realidad los más dependientes de todos, alejados de los autosuficientes y autodidactas del campo o la montaña. Son los cómodos que quieren tenerlo todo a mano aunque es posible que muchos de esos servicios nunca los usen; esos que olvidan que lejos de las urbes hay una comodidad mejor y menos egoísta. Ahora, en tiempos de crisis, muchos se ven obligados a abandonar la ciudad en la que descubren que nada es suyo y menos sin dinero, para regresar a ese mundo en el que uno come lo que cultiva y viste con lo que él mismo se hace. Algunos se encuentran a sí mismos o se conocen por vez primera y aprenden a disfrutarlo; otros, se creen de paso, pensando que es cuestión de tiempo, pero olvidan que después de una crisis no siempre hay una recuperación; a veces viene el desenlace fatal, el que deja corta a la crisis precedente y que es el que nos amenaza como esos nubarrones que hoy encapotan el cielo... aunque algunos vecinos ya no podrán verlos.

Rosi Legido.
votar

jueves, 18 de octubre de 2012

El chantaje asiático: El despertar de una nación... matando animales

Se dice que el chino es el idioma del futuro y desde hace años se imparte como idioma cada vez en más colegios españoles. Se comenta también, que China será Nación de Naciones, por eso desde hace años las industrias occidentales trasladan sus fábricas a Asia, especialmente a este país; pero lo que se calla es su ansia de hacer dinero a costa de la vida social y salud de los ciudadanos chinos y ahora, más que nunca, de sus animales. 

Cuando en Occidente imperaba al fin la lógica que obliga a dejar de experimentar con animales en la industria cosmética, debido a lo innecesario y cruel de dichas prácticas; ahora y sólo ahora, muchas de ellas vuelven a hacerlo si quieren comerciar en China. Esta es la cruel condición que pone el país asiático si se quiere vender en el mismo. Occidente se doblega y cede ante dicho chantaje, gustoso de ganar dinero a costa del sufrimiento de aquellos que no tiene voz ni voto. 

La tentación del dinero es tal que los hay que se venden al mercado chino y son los animales los que pagan el precio con su propia vida, una vida llena de terrible sufrimiento hasta su muerte. Este es el caso de empresas como L'Occitane, Yves Rocher, Mary Kay, Avon, Estée Lauder y Caudalie que hasta entonces se consideraban fervientes defensoras de los derechos de los animales. Ya no.

En contra del resto del mundo, la legislación de este país obliga a que todos los productos cosméticos se experimenten en animales. Sólo el año pasado, las ventas de cosméticos en China aumentaron un 18%, lo cual supone un atractivo para aquellos que no predican con el ejemplo, los que se venden por dinero y olvidan que la ética debe estar siempre por encima de cualquier concepto. Para estas marcas, lejos queda el compromiso para con los animales aunque, afortunadamente, otras se mantienen firmes a sus principios y prefieren no ceder al chantaje asiático.

Cientos de millones de animales son utilizados como experimentos de todo tipo. Ratones, conejos, truchas, monos, pájaros, perros, gatos, ratas, cerdos, hámsters, gerbos, vacas, ovejas, reptiles y así una larga infinidad a los que se les provoca enfermedades mortales, virus, alteraciones genéticas, se mata a madres embarazadas, se les provoca descargas eléctricas o privaciones de comida, se les quema vivos, intoxica con gases, humo, ácidos… Se les extirpan glándulas, amputa, se les provoca parálisis, radiaciones o somete a temperaturas extremas y situaciones estresantes… y todo pese a que las pruebas y su resultados sean siempre de dudosa fiabilidad.
 
Lo mismo que un estudio sobre mujeres no puede realizarse sobre hombres, resulta más ilógico si cabe que un estudio humano se realice sobre otra especie animal. Quienes lo defienden, haciendo oídos sordos a sus muchas alternativas, hablan del disfrutar de la vida aunque para ello otros tienen que morir terriblemente; pero incluso la experimentación animal se da en campos como la psicología o la cosmética.

Estudios de población permiten demostrar el mecanismo de transmisión del SIDA; los epidemiológicos descubren la relación entre fumar y cáncer; los realizados in Vitro de cultivo celular y de tejidos son perfectos para probar diversos productos y vacunas; y aquellos realizados sobre voluntarios humanos, sirven para estudiar enfermedades mentales. Ante tanta alternativa eficaz, resulta estúpido y sanguinario que sigan manteniéndose los anteriores.

La economía oriental florece y es gracias a Occidente. Se sabe que hacen productos de dudosa calidad e, incluso, seguridad; pero aún así se consumen en grandes cantidades. Pequeños negocios de otra nacionalidad, se ven obligados a cerrar ante la imposibilidad de competir con los horarios de las famosas tiendas chinas de todo a un euro; pero el españolito prefiere comprar mucho, barato y de mala calidad, olvidándose que tras muchos de esos productos hay un vacío de derecho animalista y humano, a los que son sometidos sus trabajadores. Por si fuera poco, multinacionales españolas como el grupo Inditex, han trasladado desde hace años la producción de sus tiendas al gigante amarillo donde fabrican a bajo coste. Quien ve en China su negocio, sea lo que sea que fabrique, no merece el respeto de aquellos con sentido de la ética.

No cuesta nada dedicar tiempo a leer las etiquetas y su “made in…”. Resulta de urgente necesidad aprender a consumir menos, pero mejor; y, sobre todo, apoyar a las empresas que mantienen su compromiso de no experimentación animal. Las pequeñas elecciones de cada día, son la gran diferencia para la vida de los animales. No olvides que la presión de los consumidores, de los ciudadanos, es lo que marca la diferencia.

Rosi Legido.
votar

lunes, 29 de agosto de 2011

La consciencia de la conciencia

<Un bebé ríe a carcajadas mientras su madre le abraza, a sus espaldas las olas del mar rompen suavemente contra una roca>

A veces, me planteo cómo se puede hablar en un futuro del siglo XXI. Si sabemos tan poco lo que pasó en el siglo XX, dudo mucho que los vencedores de la historia vayan, por una vez en la vida, de la mano de la verdad, caminando por los años.

De las crisis mundiales que azotan el comienzo del siglo XXI, bien se puede decir que la crisis de conciencia o espiritual es la madre de todas las crisis. Alimentando a su vez las demás crisis, como por ejemplo la económica.

El estómago de la economía mundial actual consume diariamente conciencia, en cantidades globalizadas y con un apetito insaciable. Tal vez por ello, la sociedad capitalista crea que, en lugar de seres humanos, existen individuos sin conciencia. <Consumir hasta morir>, debe ser el lema actual de la sociedad moderna. Dogma de fe, incuestionable.

Y así como los años avanzan consumiendo conciencia, la felicidad se va convirtiendo, paso a paso, en una especie en extinción. La sonrisa será algo tan antiguo como las cavernas de la prehistoria y el miedo se apoderará de los que no puedan triunfar.

Del fracaso de quien no pueda triunfar ya se encargará la industria farmacéutica. Que por otra parte, en estos años, de consumida conciencia, fabrica más del doble de medicamentos para esas personas, que por derrota y derrota, no pueden jugar en el equipo titular del mundo actual.

La conciencia, por tanto, es alimento del consumismo. O mejor dicho, el consumismo consume conciencia. Y sin hábitat para vivir en paz, la felicidad está abocada a la destrucción en beneficio de la sociedad de la desconfianza y el miedo.

La sociedad de consumo nos habla de triunfo creando arquetipos a los que seguir continuamente. Existe un miedo a fracasar global. A no ser como esos arquetipos de belleza y perfección.

Aunque para ello ya trabaja el país más poderoso del mundo, ese que inventa métodos de adelgazamiento continuamente y vende obesidad con la comida basura en cada esquina.

<Ven a comer una hamburguesa triple, ya tendrás tiempo de hacer dieta más tarde. Y si te sobra tiempo, puedes ponerte moreno en nuestro centro especializado>
Como ejercicio de sinceridad deberían escribir en su publicidad:

<Me da igual lo que hagas después, consume ahora y no pienses>
Quien no sigue las reglas del juego, fracasa. Y si fracasa no sirve. Y si no sirve, es que no consume. Y si no consume no puede vivir este mundo de triunfo y ser feliz.

Todo reducido a esa felicidad de consumo, sin conciencia y profundamente individualista. (Para ser feliz hay que triunfar, es decir, ganar al vecino, consumir más y mejor)

¿Y si existiera otra felicidad? ¿Puede existir la felicidad consciente? ¿Qué se supone que es la conciencia? ¿Y la conciencia global?

El individualismo consumista nos reduce a un número de ciudadano o a una tarjeta de crédito. Antagonismo de la conciencia global que nos sitúa en un Universo consciente, positivo e indudablemente más inteligente.

Desde una visión de la sociedad actual, el cuerpo humano es la herramienta para triunfar en la sociedad de consumo. No es casualidad que cada vez existan más clínicas de cirugía y menos bibliotecas públicas. Pensar, aburre. Y aleja de los arquetipos de triunfo global.

Alguien que conocía lo que era pensar, extraño acto, razonó sobre el comportamiento del Universo que no vemos. Fue consciente de la cantidad de situaciones que ocurren sin que nos demos cuenta.

Por ejemplo, escribió sobre la cantidad de información que recorre nuestro cuerpo y que interpretan nuestras células sin darnos cuenta. Al mismo tiempo, el estómago hace la digestión de la comida, respira, late el corazón, leemos y consumimos paraísos gratuitos con nuestra mente. Como era feo, este hombre no salió en las noticias. Se unía al grupo del que era presidente, el primer ser humano que se planteó el <Porqué> de las cosas y vivía en una caverna. Olvidados para la prensa del corazón, imprescindibles para el Universo consciente.

Bien, ¿Puede ser la felicidad en extinción, proporcional a la conciencia propia e universal? ¿Necesitamos expandir la conciencia para ser más felices y así expandir también la felicidad al Universo conectado e inteligente? ¿Existe vida después del consumismo del siglo XXI?

Para ser profundamente más feliz hay que ser profundamente consciente de la grandeza del Universo, incluido el ser humano, obviamente.

Ya que el Universo no es lineal y está interconectado. Sin bosques no habría respiración; sin agua, la vida sería imposible.

Sin Sol nos helaríamos y sin Luna no habría mareas, por ejemplo.

La grandeza del Universo reside también en el misterio que lo mueve. ¿Dónde habita la mano que enciende el funcionamiento? Misterio. Lo que no es tan misterio es que hay algo que lo mueve, sea lo que sea. Y nos comunica a todos. Irremediablemente.

Ahora bien, ¿Podemos actuar de otra manera respecto a la sociedad sabiendo que todos estamos conectados irremediablemente? ¿Se alcaza así otra felicidad más amplia?

<Un bebé ríe a carcajadas mientras su madre le abraza; a sus espaldas las olas del mar rompen suavemente contra una roca>

Seguramente si has leído esto has entendido poco. Pero tu cerebro ha imaginado el cuadro produciéndote una sensación de algún tipo. Incluso en algunos casos se pueden escuchar las carcajadas. Es decir, tu cuerpo ha creado un cuadro que jamás existió. Produciéndote algún tipo de sensación, lógicamente positiva.

Esa es la magia del Universo. Mi cerebro ha creado una imagen, que ha sido transmitida mediante la escritura, tu cerebro ha interpretado y creado otra imagen y te ha producido una sensación. Tú y yo hemos estado conectados, sintiendo más allá de la distancia y más allá del dinero por una misma situación, más allá de la realidad o la ficción. Y lo estaremos todos, con todos y para todos.

¿Podemos crear un mundo distinto sabiendo que todo está conectado?
¿Podemos ser más felices sin muros de ningún tipo?
¿Somos conscientes de la responsabilidad que tenemos no sólo con nosotros sino con el Universo?

Volviendo al principio, el mundo del siglo XXI, consume conciencia. Y allí habita la felicidad en peligro de extinción.

Aumentando el consumismo, reducimos la conciencia y por lo tanto la felicidad al mundo materialista. Rechazamos el fracaso. Y dejamos de ser conscientes de lo que somos.

En un mundo consciente, creamos conciencia, derribamos muros y expandimos la felicidad, apreciamos el misterio de lo que nos rodea y aceptamos como reto la responsabilidad de vivir conectados con los demás. Aceptamos el fracaso y el triunfo, porque sabemos que estar conectados con lo que nos rodea no significa ser más ni menos que nada.

Derribemos los muros que nos limitan e imaginemos. Así empezaremos a crear un mundo mejor, con todos y para todos, ya que, aunque no queramos, estamos irremediablemente conectados.

Quien entiende que el amor está en venta en cualquier tienda del siglo XXI, no entiende que todo el amor del mundo cabe en una sonrisa.

Y esa sonrisa, inevitablemente, estará conectada con todo el Universo e inevitablemente también será compartida.

Daniel Hostile.

votar

miércoles, 8 de junio de 2011

¿Con-sumismo pensamiento?

Los muros que nos rodean no sólo nos limitan a vivir bajo la sombra de sus paredes sino que también nos hacen actuar bajo el techo de quienes dicen que no hay otra posibilidad. 

Libre es por tanto el pensamiento de vivir fuera de las limitaciones. Pero pensamiento sin acción es como vivir un Mayo sin primavera. Algo vacío.

Inevitablemente vivimos en la sociedad del siglo XXI, que suena ya con renombre, huele a tecnología y avances científicos, pero sigue sabiendo a desigualdades sociales y consumismo.

¿Como vivir en otro contexto si hasta el pensamiento más humano crece entre los muros del siglo XXI? ¿Como transformar siendo formado antes por quienes te quieren manejar?

Enciendo la televisión, aquella que no por no llevar seguro como las pistolas dejan de ser una nueva arma y entre los necesarios 90 canales de información no existen puntos en común sobre la verdad. Curiosa verdad aquella que puede ser contada las mismas veces de manera distinta que casi parece una mentira.

Curiosa verdad aquella que no hace reflexionar y sólo adoctrina.

Curiosa acción que no puede salir de aquellos muros.

Leer un periódico es querer leer la verdad que más reafirma tu mentira. Deberían plantearse abrir sus ediciones con un "Hoy les vamos a mentir", quizás la verdad no se sentiría tan sola. Curiosa herramienta ésta, que debe ser escrita a diario para que no se olvide. Curiosa herramienta que hace que el pensamiento tampoco salga demasiado por las rendijas de los muros. 

Pasear un martes por la ciudad es un bombardeo de mendigos que no me dejan ver los maniquíes de los escaparates. A algún empresario le van a cerrar el negocio como no prohíban pedir en la acera que paga con sus impuestos.

Es sorprendente eso del vestir. Ya no preguntamos al dependiente si abriga mucho. Queremos que sea bonito. Curioso comportamiento humano ese que tendrían los hombres de las cavernas cuando se vestían porque tenían frío. Increíble evolución. 

Odiamos tanto lo humano que hasta la silicona nos parece más entrañable que el dar de amamantar a un bebe. Lucimos más en nuestras calles los pechos redondos que la vida misma de un bebé y su madre. Los pechos nos enseñan a triunfar al fin y al cabo, el vivir no es sinónimo de triunfo en el siglo XXI. Curiosa acción.

Curioso corazón ese que tienen ciertas revistas que ponen fotos de cuerpos perfectos. Asco dan las personas que no lo tienen. 

“No soy machista” pero que venga la señora de la limpieza por favor.

“No soy una mala persona” pero puedo ser muy bueno por las buenas pero malo por las malas.

“No soy autoritario” pero a chulo no me gana nadie “Yo soy así y no voy a cambiar” y dicen que eso es ser fuerte. 

“Soy solidario” porque me dan pena. Justicia son las balanzas de la fruta.

Curiosos pensamientos esos que van en línea recta esquivando reflexiones. Más curiosas son las acciones que así están todavía más vacías.

Curiosa esperanza esa de la lotería que está por encima de la esperanza de ser feliz con nada. 

Consumimos tanto que no tenemos tiempo para reflexionar y a las cosas importantes de la vida, las llamamos pequeñas cosas importantes. Curioso paradigma. Curiosa acción esa que tan poco realizamos que llamamos pensar.

Si pensásemos más allá de los muros actuaríamos como si no hubiese muros que nos rodeasen. Curiosa acción que no necesita ni televisión, ni periódicos, ni escaparates, ni siglos XXI.

Dicen que no hay otro mundo posible, pero claro: Lo dicen desde este lado del muro, con-sumismo pensamiento. 

Curioso. 

Daniel H.
votar

domingo, 17 de abril de 2011

Peter Singer

Escribo este artículo para compartir las ideas de un filósofo sobre las obligaciones que tenemos los ricos hacia las personas que viven en la pobreza absoluta. 

Las ideas de las que hablo son de Peter Singer, profesor de Bioética en la Universidad de Princeton. Ha escrito libros clave en el movimiento por los derechos de los animales (liberación animal) y otros en los que trata temas como el aborto, la eutanasia, así como las obligaciones que tenemos los ricos con los pobres. 

Punto de partida: 

En el mundo hay 1.400 millones de personas que viven con menos de un 1,25 dólares al día (referido a la paridad de poder adquisitivo, es decir está ajustado lo que significa que pueden comprar con ese dinero en sus países el equivalente a lo que un estadounidense podría comprar con esa cantidad en los EEUU). 

A la vez hay en el mundo unos 855 millones de personas que vivimos con unos niveles de riqueza desconocidos en otras épocas históricas (salvo para los reyes y nobles); es decir, una vez cubiertas nuestras necesidades básicas (alimentación, educación, salud y vivienda) aún tenemos dinero para lujos: tenemos cosas que no necesitamos, a veces compramos cosas que ni usamos, comemos para darnos gusto al paladar, compramos ropa para variar sin esperar a que se nos estropee y nos vamos de vacaciones al extranjero. 

El argumento que plantea el autor parte de 3 premisas: 

1) El sufrimiento por falta de comida, casa y asistencia médica es malo. 

2) Si puedes evitar que algo malo suceda sin sacrificar nada que sea moralmente tan importante, moralmente debes hacerlo y está mal si no lo haces. 

3) Donando dinero a ONGs puedes evitar sufrimiento y muertes por inanición, falta de cuidados médicos o de un hogar, sin sacrificar nada tan importante. 

Y llega a una conclusión: debemos evitar parte de la pobreza absoluta y si no das dinero a ONGs estás actuando mal. 

El autor habla de evitar una parte para salvar la objeción de “la gota en el océano”, es decir: nuestra contribución personal no tendrá un efecto considerable en la pobreza mundial pero sí evitará una parte de esa pobreza. Nuestra ayuda llegará a individuos, familias o pueblos concretos y para ellos marcará la diferencia. 

Afirma que los ricos estamos permitiendo la pobreza absoluta y esto se aplica a gobiernos y personas porque todos podemos hacer algo para cambiar la situación ofreciendo nuestro dinero y tiempo a ONGs como Intermon Oxfam, Ayuda en Acción, Médicos sin Fronteras… (Cuando habla de colaborar con ONGs, Singer no sólo habla de dar dinero o comida –esto puede ser necesario sólo en casos de emergencia- sino de colaborar con ayuda al desarrollo, luchar por un mercado global más justo, permitir que los pobres sean capaces de sostenerse a sí mismos…). 

La conclusión de que debemos donar dinero a ONGs para evitar sufrimiento y muertes siempre que no sacrifiquemos algo moralmente tan importante no parece controvertida, pero si nos la tomamos en serio cambiaría nuestra vida y el mundo radicalmente. 

"Si aceptamos el argumento y la conclusión, la medida en la que nos sintamos obligados a colaborar dependerá de lo que consideremos ser de una importancia moral comparable con la pobreza absoluta que podemos evitar: ropa de moda, comidas caras, un sofisticado equipo de sonido, vacaciones en el extranjero, un (¿segundo?) coche, una casa más grande, colegios privados para nuestros hijos, etcétera"

En base a datos proporcionados por distintas ONGs se ha calculado que el coste de salvar una vida está entre 200 y 2000$ (teniendo en cuenta los gastos de recolectar el dinero, los gastos administrativos y los de hacer llegar la ayuda), por tanto puedes reducir tu consumo de cosas superfluas y donar 200$; pero si sigues reduciendo tu consumo de artículos que no necesitas podrías dar otros 200$ y salvar otra vida. Si el argumento es correcto cuando gastamos dinero en cosas como zapatos de moda, ropa para ir bien vestidos, beber buen vino, irnos de vacaciones a sitios lejanos etc., estamos haciendo algo malo. 

Según este argumento deberíamos seguir donando hasta llegar a un punto que dar más nos supusiera sacrificar algo moralmente importante, llegar al nivel de “utilidad marginal” en el cual seguir dando me causaría a mí o a los que dependen de mi más sufrimiento que el que se pretende evitar con el donativo. El hecho de que si cada habitante del mundo rico cumpliera con “su parte” la pobreza desaparecería sin tener que hacer grandes esfuerzos cada uno no cambia las cosas puesto que desgraciadamente vivimos en un mundo en el que la mayoría no está dispuesta a dar cantidades sustanciales a organizaciones benéficas. 

El autor plantea que desde el punto de vista ético ésta le parece la postura correcta pero ni él mismo vive de esa manera (dona un 30% de sus ingresos a ONGs pero aún así tiene una vida cómoda), además, pedir a la gente que llegue a ese nivel sería contraproducente porque sería una ética para santos y casi nadie va a cumplir con ella. 

En el último libro suyo que he leído (“The life you can save”, aún no no editado en España) propone una postura más fácil de cumplir. 

Plantea que ha escrito el libro con la intención de retarnos a pensar sobre nuestras obligaciones hacia las personas extremadamente pobres y convencernos de que debemos dar más de nuestros ingresos para ayudarles, con el fin de reducir la pobreza, no de hacernos sentir culpables. 

El autor admite que públicamente se puede defender un nivel más bajo del que cree que la gente debería aportar con el objetivo de no desalentar a la gente. Fijar un límite más bajo conseguirá que más gente contribuya a reducir la pobreza, luego cada uno individualmente puede subir ese nivel. 

Ha elaborado una escala en función de los ingresos de los contribuyentes de los EEUU:

- Quienes ganen entre 105.000 y 148.000$ deberían dar el 5%. 

- Quienes ganen entre 148.001 y 383.000$ el 5% de los primeros 148.000$ y el 10% del resto. 

- Quienes ganen entre 383.001 y 600.000$ el 5% de los primeros 148.000$, el 10% de los siguientes 235.000$ y el 15% del resto.
 
- Quienes ganen entre 600.001 y 1.9 millones de dólares el 5% de los primeros 148.000$, el 10% de los siguientes 235.000$, el 15% de los siguientes 217.000$ y el 20% del resto. 

- Quienes ganen entre 1.900.001 y 10.7 millones de dólares el 5% de los primeros 148.000$, el 10% de los siguientes 235.000$, el 15% de los siguientes 217.000$, el 20% de los siguientes 1.3 millones y el 25% del resto. 

- Quienes ganen más de 10.7 millones de dólares el 5% de los primeros 148.000$, el 10% de los siguientes 235.000$, el 15% de los siguientes 217.000$, el 20% del siguiente 1.3 millones, el 25% de los siguientes 8.8 millones y el 33.33% del resto. 

Si se hiciera esto, sólo en los EEUU se recaudarían cuatrocientos setenta y un mil millones de dólares (471.000.000.000$) cada año, para poner esta cifra en perspectiva el autor nos comenta que se estima que para alcanzar los objetivos del milenio se calcula que se necesitan 189.000.000.000$ al año. Es decir, con un esfuerzo nada exagerado del 10% de los contribuyentes estadounidenses, se obtendría más del doble de lo que se estima necesario para conseguir los objetivos del milenio. 

Si el resto de los contribuyentes estadounidenses diera el 1% de sus ingresos el total subiría a 510.000 millones. Además habría que contar con los habitantes de otros países ricos y con los ricos de otros países como China, India, Brasil…. 

Con esta perspectiva comenta que los objetivos del milenio (reducir a la mitad la pobreza extrema) son modestos y no debemos buscar reducir el hambre a la mitad sino que deberíamos asegurarnos de que nadie viva en esa condición degradante. El autor plantea que debemos cambiar radicalmente el modo de vida que damos por sentado en nuestras sociedades opulentas y buscar que nuestra vida sea algo más que consumir productos y generar basura, poder mirar atrás y decir que lo hemos hecho lo mejor que hemos podido para hacer del mundo un lugar mejor para otros. 

Como resumen de sus ideas me gusta este párrafo de su libro “Ética para vivir mejor”:

"Cualquiera puede formar parte de los grupos críticos que nos ofrecen una oportunidad de mejorar el mundo antes de que sea demasiado tarde. Puede usted replantearse sus objetivos, y preguntarse qué está haciendo con su vida. Si su actual estilo de vida no da la talla al confrontarlo una medida imparcial de valor, puede usted cambiarlo. Eso podría significar dejar su trabajo, vender su casa e ir como voluntario a la India. No obstante, el compromiso de llevar una vida más ética será habitualmente el primer paso de una evolución gradual pero de largo alcance en su estilo de vida y en su modo de pensar sobre su lugar en el mundo. Asumirá usted nuevas causas, y descubrirá que sus objetivos cambian. Si se involucra seriamente con su labor, descubrirá que el dinero y la posición ya no le resultarán tan importantes. Desde su nueva perspectiva, el mundo tendrá un aspecto diferente y descubrirá muchísimas que vale la pena hacer. No sentirá que su vida es aburrida o carece de plenitud. Y, aún más importante, sabrá que no ha vivido y muerto para nada, porque habrá pasado a formar parte de la gran tradición de aquellos que han reaccionado ante la gran cantidad de dolor y sufrimiento que hay en el mundo y han intentado convertirlo en un lugar mejor".

Vicente.
votar

martes, 1 de marzo de 2011

Marcas Blancas

Una marca blanca (o marca genérica), es la marca perteneciente a una cadena de distribución con la que se venden productos de distintos fabricantes

Aquí tenéis una lista con alguno de los productos. No siempre las marcas son mejores, a veces las marcas blancas son exactamente lo mismo por menos dinero.

Encontraréis estos listados clasificados por supermercado y más actualizado en http://marcasblancas.wikispaces.com

LISTADO DE MARCAS BLANCAS

 LIDEL

Leche - Leche Celta
Carne envasada - Campofrío
Cortezas - Matutano
Pechuga de pavo - El Pozo
Lejía - Neutrex
Vino "Pyrene" D.O. Somontano - Bodegas Viñas del Vero

EROSKI


Gulas - La gula del Norte
Leche - Kaiku
Leche calcio - Celta
Leche desnatada - Clesa
Aceite - Koipe y Hojiblanca
Pan de molde - Panrico
Pan tostado - Brioche Pasquier Recondo
Galletas María - Grupo Siro
Galletas (otra modalidad) - Reglero
Galletas de chocolate (tipo "Príncipe") - Elgorriaga
Surtido de galletas - Cuétara
Pavo en pack - Argal
Chorizo - Palacios
Café - Baqué
Espárragos - Vda. de Cayo
Alcachofas - Gvtarra
Conservas de cardo - Gvtarra
Conservas de borraja - Gvtarra
Macedonia de frutas - Gvtarra
Flanes - Dhul
Quesos (todos los tipos) - Reny-Picot
Aceite de motor - Krafft
Pasta fresca - Rana
Pizzas frescas - Palacios
Zumos con leche (tipo "mediterráneo, tropical...") - García Carrión
Membrillo - El Quijote
Pasta - Pastas Gallo
Agua mineral - Fontecelta
Palitos de cangrejo frescos - Krissia
Mejillones en conserva - Friscos
Chocolate y bombones - Zahor

MERCADONA

Latas de cerveza - Estrella de Levante
Cerveza "Steinburg" - Damm
Palitos de cangrejo congelados (o Surimi) - Pescanova
Champú - Máverick s.l.u.
Gel de baño - Máverick s.l.u.
Desodorantes - Máverick s.l.u.
Productos depilatorios - Máverick s.l.u.
Jabones líquidos "Deliplús" - Máverick s.l.u.
Toallitas de bebés - Ubesol s.l.
Pizzas Hacendado - Casa Tarradellas
Fuet - Casa Tarradellas
Leche - Lactiber Corporación Alimentaria de Cantabria
Batidos - Covap
Zumos y vinos - Mercadona (planta propia) y J.G. Carrión
Yogur - Senoble Ocaña
Pastas Hacendado - La familia o Pastas Gallo
Conservas - Cidacos (guisantes y champiñones) o Escuris / Jealsa (atún, mejillones)
Galletas - Siro
Pan de molde sandwich - La Familia
Cafés solubles (natural y descafeinado) - Prosol (Productos solubles)
Cafés liofilizados - Seda Solubles (Marca blanca española lider en Europa)
Cereales - Dailycer
Chocolate, crema de cacao, turrón, cacao... - Gorriaga/Cantalou
Palmeras chocolate, minicroisants... - Juan y Juan
Patés - Casa Tarradellas
Jamón cocido - Casa Tarradellas
Patatas Fritas - Grefusa
Helados - La Jijonenca / Estiu
Gazpacho - Dafsa
Ketchup - Cidacos
Detergente color - Persan
Maquillaje - Margaret Astor
Whisky - J&B
Refrescos - Font Salem
Aceitunas rellenas - La Española
Embutidos varios - Pavofrío
Mermelada - Hélios
Legumbres - El Hostal
Mayonesa y otras salsas - Musa
Chorizo tipo vela "El Hacendado" - Revilla
Ambientadores - Francisco Aragón
Mermelada - Cidacos
Papel higiénico - SCA
Servilletas de papel - SCA
Papel de cocina - SCA
Otros productos derivados de la celulosa - SCA
Plásticos tupper - Sp Berner
Pimientos en conserva - Cidacos
Galletas chocolate - Grupo Siro
Bandejas de carne y derivados - Incarlopsa
Chupetes, biberones y otros artículos del bebé - Suavinex
Productos cosméticos "RNB" - Babé
Gel de ducha (algunos tipos) - Babaria
Pañales - SCA
Quesitos "El Hacendado" - El Caserío
Botecitos de especias "Hacendado" - Carmencita

EL CORTE INGLÉS

Chocolates - Valor 
Jamón de York / cocido - Campofrío
Quesos (todas las modalidades) - García Baquero
Leche - Central Lechera Asturiana
Cerveza (con y sin alcohol) - Mahou
Productos dietéticos "Special Line" - Procelli
Pequeño electrodoméstico - Savoid
Ropa - Induyco
Pasta - Gallo
Whisky - White Label
Turrón blando - 1880
Turrón duro - 1880
Turrón de chocolate/trufa - Lacasa
Agua mineral - Monte Pinos
Salmón ahumado - Domínguez

DIA

Queso de untar - Philadelphia (Kraft)
Yogures (cif a28061232) - Clesa
Yogures - Senoble Ocaña
Conservas - Friscos (mejillones)
Chocolate con leche - Nestle
Chocolate, crema de cacao, turrón... - Gorriaga/Cantalou
Pan de molde y pan tostado - Panrico
Tomate frito - Ian, Fruco y Apis
Salchichas Frankfurt - Empozo
Salchichas (otro tipo) - Campofrío
Papel higiénico - Scottex
Lonchas de queso - El caserío
Queso rallado - El caserío
Paté - Louriño
Fabada - La Noreñense
Fuet - Salchichón de Vic
Cerveza Lager - Mahou o San Miguel
Pastas - Romero y Da Rocca
Mermeladas - Hélios
Queso en cuñas - Algunos son de El Pastor
Flanes - Dhul
Profiteroles - Postres Reina
Membrillo - El Quijote
Leche - Central Lechera Asturiana / Lauki (depende de la zona)
Agua con sabor - Sierra de Cazorla
Pasta - Dovasa
Galletas (Digestive, mantequilla, surtido de pastas, etc) - Cuétara

AHORRAMÁS

 Leche Alipende - Lauki

CARREFOUR

Mayonesa - Kraft
Atún - Palacio de oriente
Pastelitos al peso - Martinez
Turrones - Delaviuda
Lonchas de queso y rallado - Caserío / Reny picot
Refresco Cola - La casera
Sangría - Don Simón
Jamón curación 8 meses - Rubia
Jamón curación 11 meses - Campofrío.
Pizza - Palacios
Queso lonchas - El caserío
Pasta fresca - Gallo Arroz - La fallera
Flan - Dhul
Leche - President / Río (depende de la zona)
Leche (Marca "1") - Río
Chocolate, crema de cacao, turrón... - Gorriaga/Cantalou
Surtido de galletas - Cuétara
Surtido de galletas "1" - Cuétara
Pastas surtidas - Reglero
Anticongelante - Kraff
Aires Acondicionados Firstline - dependiendo del modelo Samsung o Toshiba..
Tv 14' Firstline - Sanyo o Thompson, dependiendo del modelo
Vídeo Bluesky - Funai
Lavadoras Bluesky: NewPol o Indesit
Frigoríficos Firstline: Daewoo
TV Firstline o Bluesky mayores de 14' - BekoTV
TV Bluesky de 14' - Orion
TV Bluesky de 21' - Vestel
Whisky - J&B
Salchichas - El Pozo
Arroz - La fallera
Flan - Dhul
Pollo fresco envasado - Pimpollo
Gel de afeitar - Elysee Cosmètiques
Lavavajillas - NewPol
Estaciones Metereológicas FirstLine - SpeedTech
Escobillas limpiaparabrisas - Valeo
Baterías de coche - Varta
Anticongelante y lavaparabrisas - Kraff
Neumáticos - Firestone
Aceite - Esso
Horchata - Chufi
Agua mineral - Sierra de Cazorla / Fontecelta (depende de la zona)
Agua con sabor - Sierra de Cazorla
Yogures - Senoble Ocaña
Bicicletas "Topbike" - TNT Bikes
Patatas fritas - Papas Vicente Vidal

HIPERCOR

Pasta - Pastas Gallo
Refrescos - La Casera
Galletas - Cuétara
Gublins - Gublins
Conservas - Cidacos o Escurís
Embutidos - Delicias
Yogures - Central Lechera Asturiana
Leche - Central Lechera Asturiana
Cerveza (con y sin alcohol) - Mahou
Aceite de coche - Krafft
Papel higiénico - Scottex
Zumo concentrado - Juver
Mermeladas - Hero
Aceite de oliva - Coosur
Infusiones - Pompadour
Turrones Jijona - 1880
Turrones Alicante - 1880
Gazpacho - Don Simón
Gulas - La Gula del Norte
Verduras congeladas - Frudesa y Bonduelle
Mayonesa - Ybarra
Café - Camoy Napolitanas de chocolate - Dulcesa
Sobaos - Juan y Juan
Pan de molde rústico - Pimad
Pizzas - Sadebo
Lentejas con chorizo - Litoral

ALCAMPO

Agua mineral "Auchan" - Font Vella
Congelados - Los salteados de Virto S.A.
Embutidos - Casademont, Espina, Goika, Argal y Palacios
Frutos secos - Borges
Turrones - Lacasa
Papel higiénico - Scottex
Leche - Lauki
Leche "El pulgar" - Celta
Mahonesa "Auchan" - Ybarra
Paté "Auchan" - Mina
Vinagre "Auchan" - Royo
Flanes "Marca Naranja" - Dhul

CAPRABO

Pan de molde - Bimbo
Leche semidesnatada - Puleva
Aceite de oliva - Borges
Pizzas - Palacios
Yogures - Senoble Ocaña
Batido de cacao - Cacaolat
Agua mineral - Fuente Liviana

EL ÁRBOL

Bebidas no alcohólicas - Antonio Muñoz y CIA y Font Salem
Mermeladas - Helios
Conservas de pescados y marisco - Bernardo Alfageme, Friscos y conservas Silvia
Chocolates - Comercial Loraine
Filipinos - Siro
Especias - Mc Cormick France
Golosinas - Cadbury España
Helados - Factory Comaker
Conservas - Friscos
Membrillos - El Quijote
Queso de barra para sandwich - Peñasanta
Nata liquida - Puleva
Pan de molde - Panrico
Zanahoria rallada envasada - Hero
Brotes de soja - Hero

ALDI

Fuet extra - Espuña
Queso fresco mezcla 1Kg - Forlasa
Tarrinas queso tipo Burgos - García Baquero

MAKRO

Galletas - Cuétara

Relación de primeras marcas que NO fabrican ningún producto para terceros o como "marca blanca":

Calvo (confirmado por la empresa)
Red Bull (confirmado por la empresa)
Kellogg's (publicitado en el etiquetado de sus productos)
Evax (publicitado en el etiquetado de sus productos)
Arbora-Ausonia (confirmado por la empresa)
                                                                                                                                   A.M.B    
votar

sábado, 29 de enero de 2011

Gasto, luego existo

El consumismo, esa fiebre que lleva a la gente a comprar cosas de las que podría prescindir porque la publicidad crea necesidades que no existen. Creen que así sus problemas serán menores, que conseguirán una vida diferente o, incluso, serán otra persona. Por eso, la gente feliz… no consume; no les hace falta.

Todo esto se resume en el libro 13,99 de Fréderic Beigbeder, un alegato contra la manipulación consumista. La historia de un publicista que escribe un libro sobre el lado oscuro de la publicidad y el consumo, para conseguir que le despidan del trabajo.

En él se dicen frases, cargadas de verdad, que a más de uno le harán reflexionar:

“Todo se compra, el amor, el arte, el planeta Tierra…”

“Vuestro deseo ya no os pertenece, os impongo el mío. Soy yo quien decide hoy lo que os gustará mañana”.

“Cuando a fuerza de ahorrar logréis comprar el coche de vuestros sueños, el que lancé en mi última campaña, yo ya habré conseguido que esté pasado de moda. Os llevo tres temporadas de ventaja y siempre me las apaño para que os sintáis frustrados”.

“El glamour es el país al que nunca se consigue llegar”.

“Os drogo con novedad y la ventaja de lo nuevo es que nunca lo es durante mucho tiempo”.

“Para crear necesidades resulta imprescindible fomentar la envidia, el dolor, la insaciabilidad…”.

“El euro ha sido inventado para que los salarios de los ricos parezca 16 veces menos indecentes. ¿Sabéis cuál es la diferencia entre los ricos y los pobres? Los pobres venden droga para comprarse unas Nike, mientras que los ricos venden Nikes para comprarse droga”.


Rosi Legido.
votar

domingo, 16 de enero de 2011

¿Dónde está la tienda de la esquina?

Hagan el experimento. Den un paseo por su barrio y se darán cuenta. Salvo un par de bares (posiblemente más), una panadería y algún comercio de Todo a un Euro – que solemos conocer como ‘El chino’-, no hay más comercios locales.

Piensen en 15 años atrás. ¿Dónde está la droguería y perfumería donde comprábamos de niños los regalos a última hora?. ¿Y la pastelería en la que nos pesaban las patatas y, si cogíamos de humor a su dueña, hasta nos tocaba un poco del caldo de las cebollas en vinagre?… ¿dónde está? Por no hablar de la papelería en la que todos los septiembres había una cola interminable para comprar los libros del colegio. Todavía sigo sin entender por qué había siempre alguna asignatura cuyo libro se agotaba antes de empezar el curso. ¿Dónde está esa papelería con el olor a lápiz nuevo y papel de fotocopia?
La respuesta es fácil. Han desaparecido.

Es posible que alguno de estos ejemplos de comercio sigan existiendo, pero también es innegable que su merma es notable. Sin embargo, ¿cuántos Mercadonas, Días o Carrefours no han visto en este mismo paseo?. Seguro que de estos no faltan ni uno.

Pues bien, detrás de cada pequeño comercio, de cada carnicería o pescadería de barrio, había un tendero o una tendera, y por supuesto su familia. La desaparición de empleo y, por supuesto, de poder adquisitivo ha sido enorme. ¿Culpables? Podríamos esforzarnos en buscar más allá de nuestra casa, en hablar de globalización y capitalismo. Pero lo cierto es que, un día, dejamos de comprar ahí porque abrió el centro comercial y nos olvidamos de esos tenderos y de todas las ventajas que suponía comprar en la esquina de casa, y que también era nuestro vecino.

Como sería arrogante, además de imposible, cambiar el sistema con las pocas armas que como ciudadanos tenemos, habrá que conformarse. Lo que no quiere decir que la lucha no tenga que continuar. Todos y cada uno de los habitantes de cualquier barrio deben saber que les queda un arma: el poder del consumidor.

Y abro el debate… ¿realmente comprar en grandes superficies nos ha traído tantas ventajas? ¿Ahorramos dinero? ¿O al final todo lo que ahorramos lo acabamos gastando en chorradas que nos ofrecen esas multinacionales con maravillosos envoltorios imposibles de evitar?

C.P.

votar