¡Envíanos tu artículo!

Escribe lo que quieras y como quieras, sobre cualquier tema que te interese.
¡Comparte tu información con todos los lectores!
Envíalo a: alas.social@gmail.com
Y dinos con qué nombre quieres firmarlo (real o inventado)

¿De qué quieres que hablemos?

Si quieres información sobre algún tema en concreto, dínoslo en el mismo email y escribiremos sobre ello.

La información y las opiniones vertidas en este blog, tanto en las entradas como en los comentarios son obra exclusiva de su autor.
Mostrando entradas con la etiqueta Educación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Educación. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de mayo de 2014

A favor del Gobierno

A lo mejor usted no lo entiende porque lo está pasando mal. Yo también lo estoy pasando mal, muchos lo estamos pasando mal, pero, de todas formas, estoy a favor del Gobierno, porque es un Gobierno incomprendido por el pueblo.

Nos guste o no están haciendo las cosas muy bien. Voy a poner algún ejemplo:

1- El empleo juvenil. ¿Usted se ha dado cuenta de la cantidad de trabajos que se están creando? Hemos descendido las colas del paro en muchísima gente, mejor no doy cifras. La verdad es que es maravilloso. Los jóvenes, como siempre se quejan ¿Por qué? Por tonterías como que los contratos duran poco. ¿Poco? La mayoría duran un mes. Hay algunos que llegan a tres meses. ¿Se da cuenta? Tres meses completos. Es una maravilla.

En tres meses no hay tiempo de hacer planes para dar la entrada a un piso, para dar la entrada para un coche. ¡Es que estos jóvenes lo quieren todo!.

Me comentaba un grupo de chavales de veinte a veinticinco años que los empresarios se aprovechan, que muchos pagan menos de lo firmado en el contrato, que te paga en negro. ¡Tonterías!. Ganas de quejarse por quejarse.

Estos muchachos me comentaron que a “mi hermano, “a mí”, “a mi vecino”, “a dos compañeros de la Uni” les han hecho contratos de “becarios” (sueldo entre 200 y 400 euros por mes) que muchas veces no cumplen las expectativas. Uno de ellos me comentaba que le daban comisiones por los contactos que hiciera: no vió ni una comisión. Y siempre contratos de un mes o tres, a lo sumo.

Otro me comentó que entró a trabajar con un Procurador muy conocido de Madrid que le prometió un sueldo (sin contrato, por supuesto) de 600 euros por mes más el bono-metro de 67 euros porque tenía que recorrerse todos los juzgados de los extrarradios. El sueldo, después de muchos “ajustes” se quedó en 200 euros y el bono se lo tenía que pagar el muchacho que estuvo aguantando, esperando que la cosa mejorara porque trabajar desde las 9 hasta las 3 cobrando 133 euros le parecía una explotación. ¿Una explotación?.

Lo que digo, que estos jóvenes se quejan por todo. Se quejan porque al mes de trabajar los echan por “política de la empresa” y con esa explicación se tienen que quedar aunque hayan ido a trabajar fuera del horario que figuraba en el contrato sin cobrar “horas extras”, ni finiquito, ni paro. Y lo más increíble es que ¡estas empresas reciben subvenciones por contratar a jóvenes! El gobierno, con mano firme… no ha tomado ninguna medida.

2- Otro tema interesante es el de las preferentes. Vi por la tele como un grupo de afectados por el tema protestaban en un juicio en que estaba el Sr. Blesa (recordemos: Caja Madrid). El juez los desalojó ¿Por qué? Porque protestaban. Son gente mayor que ha estado ahorrando toda la vida para tener una cierta seguridad económica y han confiado en diversos delincuentes vestidos de directores de Banco que les han engañado. El Gobierno, con mano firme… no ha tomado ninguna medida al respecto. Está esperando que se mueran todos los damnificados para que se termine el problema. Supongo.

3- ¿Los pobres?. Me voy a remitir a las palabras de la monja Sor Lucía Caram que salió al paso de las palabras del Ministro Sr. Cristóbal Montoro cuando dijo que el informe de Cáritas era “inexacto”: "Los pobres se han vuelto invisibles para los que mandan.”
También ha dicho “este Gobierno no tiene entrañas” supongo que la monja dice esto porque, a lo mejor, ella ve mucha gente pobre.

Lo que tendría que entender esta monja es que el Sr.Montoro no está para atender a los pobres. El tiene misiones más importantes. El es el Ministro de Hacienda. ¿Cómo se va a ocupar de los pobres si los pobres no declaran a Hacienda?. Y el Gobierno, ¿cómo va a tener entrañas?. El Gobierno tiene objetivos para que Europa acepte nuestras cuentas, si en el camino la gente tiene unas depresiones de caballo, que vaya a la Seguridad Social.

Ah! ¿Que no le atienden hasta dentro de tres meses por los recortes?. Pues que espere. Tan grave no será la depresión y si lo es y se suicida es que tenía que ser así. Y en definitiva es un problema menos. El Gobierno, con mano firme…. no hace nada.

4- El aborto. La ley del aborto va a permitir a todas las mujeres que necesiten abortar, hacerlo en Inglaterra o Francia como en épocas de la dictadura franquista. Sigo mencionando a la monja Sor Lucía Caram.

Esta mujer (supongo que no es sospechosa, es una monja) dice que ninguna mujer aborta porque sí. La mujer que aborta lo hace por necesidad, diversos tipos de necesidad: económica, de salud, social, etc. Según esta monja lo que habría que hacer con la mujer que necesita abortar es respaldarla. Fíjese usted que cosa más fácil: Respaldar. Es un verbo regular de la primera conjugación que dice: Yo respaldo, tú respaldas, él respalda… ¿Quién es él? ¿El Gobierno? No.

El Gobierno de España no respalda a nadie más que a sí mismo.

Lo que no sabe el Gobierno es que el respaldo que él sí recibió de varios millones de ingenuos, se le ha terminado.

Las votaciones europeas darán cuenta del respaldo que tienen todos estos genios de las finanzas y de la honradez. Ya se ha visto que no saben manejar las finanzas más que en su beneficio y de honradez poquita, con todos los casos de corrupción que se están descubriendo.

Así que "A favor del Gobierno", sí. Pero de un Gobierno que gobierne para el pueblo y no para los ricos y las multinacionales. Que gobierne para los jubilados y no para quitarle dinero a los que reciben pensiones de Alemania o Francia. Que gobierne para que haya menos pobres y no para que los ricos sean cada vez más ricos. Que se deje de estupideces sobre si los opositores tienen que saber informática o inglés y se ocupe de algo fundamental: la gente. La gente que sufre. La gente que tiene necesidades y que está llegando a niveles insostenibles de pobreza y de desesperación

Así que a favor de ESTE gobierno. NO. Nunca más.

 Mcarmen PManville
votar

miércoles, 4 de mayo de 2011

Miedo y asco en Madrid

Esta entrada pertenece al blog que abajo se indica y que os sugiero visitar. Gracias a ellos como siempre, por dejarnos compartir un poco de su gran trabajo.

"Como en la novela de Hunter S. Thompson "Miedo y asco en Las Vegas", esto es lo que sentimos muchos madrileños y madrileñas:

Miedo a la crisis. A perder el trabajo, a no encontrar empleo, a ser expulsado, a no renovar la residencia, a los recortes públicos, a no recibir las pocas ayudas sociales que todavía se mantienen. Miedo a los otros, a la violencia, a amenazas indefinidas. Pero sobre todo asco: un asco infinito y casi inabarcable que va inundando cada rincón de esta ciudad.

Asco por unas políticas públicas dirigidas al expolio de los bienes públicos, de los recursos que propiamente hacen posible la vida en común, como la sanidad, la educación, el agua, el aire y aquellos bienes ahora sometidos a procesos de mayor o menor privatización. Y todo ello en favor del negocio de grandes agentes empresariales.

Asco de vivir en la Comunidad Autónoma que menos gasta en educación pública, del país que menos gasta por este concepto de la Unión Europea. Asco por la continua subvención a la educación privada y concertada. Asco por el crecimiento del abandono escolar y por la desatención institucional (si bien no policial) de un 30 % de los jóvenes condenados a la miseria y el subempleo.

Asco de vivir en la Comunidad Autónoma que menos gasta en sanidad pública, del país que menos gasta por este concepto de la Unión Europea. Asco de ver como la gestión sanitaria se privatiza a manos de las multinacionales médicas y las divisiones correspondientes de las grandes constructoras españolas. Asco de que se culpe a ancianos y a inmigrantes de que la sanidad no es viable por su culpa.

Asco por el aire que respiramos, contaminado más allá de todo límite. Por el crecimiento de las alergias, de los asmas infantiles y de las enfermedades pulmonares. Por una contaminación que hubiera sido evitable con un modelo de ciudad menos dependiente del coche privado, pero menos favorable a los intereses inmobiliarios.

Asco de ver como una empresa pública viable, como el Canal de Isabel II, se privatiza no con el fin de mejorar la calidad del servicio, sino por la urgencia de hacer negocio y de cobrarnos más por la misma agua, si bien seguramente empeorada.

Asco por la destrucción de la Sierra, de los bosques, de las riberas de los ríos y de los pocos espacios de valor natural que todavía nos quedan en provecho de los intereses inmobiliarios y de unas corporaciones municipales desaprensivas.

Asco por las políticas racistas basadas en la Ley de Extranjería que separan y dividen en razón a algo tan arbitrario como el lugar de nacimiento.

Asco de pagar cantidades abusiva por viviendas mediocres. De sostener a costa de nuestra salud la principal industria de la ciudad: el negocio inmobiliario. Asco de ver convertido el principal bien de uso en un instrumento de extorsión y explotación financiera.

Asco de que la mayoría vivamos con unos sueldos de mierda en unos trabajos de mierda, y siempre en la Comunidad Autónoma en la que la diferencia salarial (entre aquellos que más ganan y aquellos que menos cobran) es la mayor de todo el país.

Asco de una clase política, en la que es consenso unánime que los bienes públicos sean una oportunidad de negocio y que la carrera política, una carrera empresarial. Asco de unos gobiernos directamente dirigidos por las oligarquías financieras y empresariales, que hablan de «liberalismo» cuando convierten el dinero público en un continuo chorreo de negocios subvencionados, al tiempo que les estallan los casos de corrupción. Asco igualmente de una oposición incapaz de plantear cara en ningún asunto importante. Asaltada por los «tamayazos» y por la seducción de tener al número 2 de Caja Madrid (caso de Izquierda Unida). Asco, en definitiva, de una oposición que ha compartido en todos los casos la «alegría» inmobiliaria, y que por un lado parece tontuna e ingenua, está corrupta hasta la médula.

Asco de una clase empresarial mediocre y estúpida, que se justifica a sí misma sobre la base del talento, cuando se trata en realidad unos pocos cientos de familias con acceso privilegiado al poder. Asco de vivir en una región más rica de lo que lo haya sido jamás, pero en la que buena parte de la riqueza es encerrada en las cajas fuertes de unos pocos. Asco de estrategias de crecimiento económico que a la larga van en prejuicio de todos y que apuntan a cualquier sitio menos a un modelo económico viable, sostenible y equitativo.

Asco de que la crisis se convierta en la gran oportunidad para la «necesidad» de nuevos recortes. Asco de que los intereses financieros y de las grandes empresas vayan antes y por delante de las necesidades de la población y del tejido económico que genera la mayor parte de la riqueza.

Asco de unos medios de comunicación y un periodismo siempre sometido a estrategias electoraleras y a los intereses de los grandes grupos económicos. De su justificación de los grandes ajustes de la crisis y de su falta de independencia.

Asco por unas elites culturales y académicas pacatas e incapaces de levantar la voz. Asco de su aburrimiento, de su aislamiento y de sus viejos privilegios que ya nunca más se volverán a reproducir.

Asco de los sindicatos mayoritarios, gestores del mercado laboral más precarizado de Europa: gestores también de Cajas de Ahorro y fondos de pensiones privados; grandes adalides del nuevo pacto de pensiones que dejará a las generaciones más jóvenes con un sistema de reparto, por primara vez en la historia, más restrictivo que el que actualmente se disfruta.

Asco de que nos echen en cara que la responsabilidad de nuestro futuro es nuestra cuando todo en realidad se nos opone. Asco de la mentira de la igualdad de oportunidades. Asco de una democracia reducida a opciones electorales.

Asco de ser testigos del crecimiento de la pobreza, de la desigualdad y del racismo institucional.

Asco, en definitiva, de ver a Madrid convertida en lo que es hoy.

Madrid es hoy la ciudad de la permanente «noche en negro», de la expansión de la precarización de la vida y de la «guerra entre pobres» entre los colectivos sociales más débiles. Nada de esto podría haber sucedido si no hubiéramos entregado nuestro destino sin pedir nada a cambio. La pregunta es urgente pero sencilla ¿cómo convertir el miedo y el asco en acción? Este blog (http://madrilonia.org/) pretende ser una invitación a la reflexión: un ejercicio de agitación corpórea e intelectual dirigido a invertir esta tendencia a la destrucción de las bases que hacen posible la vida en común. En esta web encontrarás noticias y artículos que, si bien lejos del presunto lenguaje aséptico de los medios, tratarán de morder hueso y ofrecer algo de rigor acerca de lo que realmente pasa. Esperamos hacer también un hueco al humor, aunque sea tan ácido y negro como lo que se nos cae encima, y sobre todo de ofrecerte formas de compartir tu indignación en el apartado de convocatorias y colaboraciones.

Esta iniciativa ha sido levantada sin apoyos institucionales y partidistas, y sin más adscripción política que la de compartir el cabreo y dirigirlo contra aquellos que realmente lo merecen."

madrilonia.org

votar

sábado, 9 de abril de 2011

La juventud dice NO

Tengo desplegadas en la mesa varias octavillas que fui recogiendo en la manifestación que se celebró el día 7 de abril y que me ayudarán a escribir este post, convocada por unos nuevos protagonistas, los jóvenes. 

Salió desde la Plaza de Antón Martín, siguió bajando la calle Atocha, y tenía previsto pasar por Cibeles y llegar a Sol, camino truncado por la policía que frenó el avance y la hizo terminar, con la lectura de su manifiesto, en la plaza del Museo Reina Sofía.

Antes de empezar con la crónica de esta jornada de protesta, creo que es mi deber condenar a todos los medios de comunicación que han reducido en miles la cifra de los asistentes, que han dejado caer deliberadamente que se contaba con la presencia de colectivos “comunistas” y “anarquistas”, lo que para mí tiene una intención muy clara; que han centrado su noticia en los “disturbios” que hubo y de los cuales no me enteré hasta ayer por otra gente que sí vio las noticias, y eso que llegué a la plaza donde se leyó el manifiesto. Muy poco debió pasar, y nada grave. Así que… cuidado con la información que se nos da. Siempre cuidado con ella.


Tengo que adelantar que no me quedé a la lectura del manifiesto, aunque llegué a ver la concentración de gente en la plaza del Reina Sofía, ya que tuve que volver a casa por un dolor de espalda que arrastraba desde hacía una hora, calle Atocha abajo, probablemente debido a que como éramos muchísimos, se caminaba despacio y tenías que parar cada tres pasos, unido a que yo ya no soy tan joven como los que estaban presentes.


Dicho esto, creo que ya puedo empezar el relato de lo que sucedió.


Nos juntamos miles de jóvenes para defender nuestros derechos básicos, mermados por la actual crisis económica que estamos sufriendo, y de la que nos sentimos las únicas víctimas, como gente “corriente”, mientras a otros pocos se les protege y se les aumenta su riqueza y bienestar, siempre a nuestra costa.


Se protestó por la situación laboral: en nuestro país un 40% de jóvenes sufre desempleo, los que lo tienen es bajo condiciones de temporalidad o falsos contratos indefinidos (sabemos que la Reforma Laboral favorece este tipo de contratos, subvencionados y con un despido barato); muchos trabajan bajo condiciones precarias, y además, se les han aumentado los años de cotización para acceder a una pensión “casi medianamente” digna.


En la octavilla de la Coordinadora Juvenil de Lucha
se pueden leer varios párrafos que resumen todo esto de una manera cruda pero real, y en los que se nos llama a la unión
(www.coordinadorajuvenildelucha.blogspot.com):

“Somos el futuro de la sociedad; los estudiantes somos los futuros trabajadores de esta sociedad que nos trata como mercancías a las que hay que rebajar el precio. Mercancía que pretenden que sea sin cultura y con la justa cualificación profesional para que pueda ser barata y sin calidad.”
 

***

“Siempre ha sido el conjunto de los humanos los que se han unido para hacer frente a las hostilidades comunes del mundo, y, mientras se han mantenido unidos, han conseguido transformar el mundo para sobrevivir en mejores condiciones de vida. Por lo que, más que nunca, tiene razón la consigna: La unidad hace la fuerza.”

No sé vosotros, pero yo, leyendo esto, pienso que la idea que tiene mucha gente sobre los jóvenes no les hace justicia. Es un sector de la sociedad que se da cuenta, como todos, de lo que pasa; que sí sienten inquietudes, que saben que su futuro va a ser difícil, y sobre todo, que tienen fuerza y ganas para luchar contra ello. Nos están pidiendo que nos unamos. Quizás la idea de que “a los jóvenes les da igual todo”, solo sea una mentira que se difunde para menguar su potencial. No nos lo creamos. Hay muchos, muchísimos, que no son así y necesitan nuestra ayuda. Y nosotros la de ellos.


Otro tema sobre el que se basó la protesta fue sobre la Educación. Un servicio social que está sufriendo grandes recortes y que es clave para el desarrollo de nuestra sociedad, que “produce” profesionales con futuro y de calidad, lo cual se refleja en la economía del país, esa que tanto nos preocupa. Pero parece que esto tampoco importa, y se aboca a los jóvenes a una situación en la que acceder a la Educación y a la Cultura es algo cada vez más difícil.


En otra octavilla de la Plataforma de FP Madrid leo que los estudiantes de Formación Profesional están teniendo serios problemas para continuar con sus estudios: los estudiantes de Ciclo Formativo de Grado Superior han de realizar una prueba específica para acceder a la Universidad, examinándose de materias que no han aprendido en sus dos años de formación. Esto constituye una clara desventaja frente a otro tipo de estudiantado. Por otro lado, piden que su título sea igual de válido que la prueba de selectividad y de esta forma poder continuar su formación. Además, ponen de manifiesto la necesidad de aumentar las plazas en FP, ya que muchos estudiantes (50.000) este año se han quedado sin plaza para poder continuar sus estudios.


Además de defender la Educación Pública, se exigió una Sanidad Pública, condenando su privatización, recortes y rechazando la implantación del copago.

 
A estos temas candentes se unieron otros sobre los que, en lugar de hablar yo, dejaré que lo hagan las palabras escritas en algunas de las pancartas que vi, y que son estas:

“Derecho a techo a justo precio”
“Rebeldes sin casa”
“A mí menos, a banca y clero, más”
“Unos, palacios; otros, ni espacio”
“Techo y trabajo, sin ser esclavos”
“A Bancos, salváis; a pobres, robáis”
“Ni pensionazos, ni sueldazos”
“Pueblo manso, buen esclavo”

Os invito a reflexionar sobre todo esto, y a contestar a una pregunta: ¿somos solo nosotros, “los mayores”, los que podemos enseñar a los jóvenes… o también podemos aprender de ellos?.
Raquel Ruiz. 
votar

martes, 29 de marzo de 2011

A pesar de su mundo... Seamos humanos

No son las carreteras las que hacen el camino, son los pies. 
Tampoco son las piedras las que tropiezan, son nuestros errores lo que nos hace caernos y nuestra voluntad la que transforma el mundo. Y cuesta entenderlo cuando los que nos representan, creen, con todo entusiasmo, que las bombas matan el hambre y no a los hambrientos; llamándonos tontos y en cierta manera, nosotros creyéndolo. 

Pintamos cuando vamos a la escuela un árbol con el tronco marrón y las hojas verdes en lugar de respirar ese árbol y tocar el tronco. Nos enseñan a ser abstractos con lo que vive para convertirnos en abstractos que viven. Desconocemos que la hoja en la que dibujamos ha salido de ese árbol. Cuando nos damos cuenta, ya de mayores, en alguna parte de la Amazonia ha dejado de oler a naturaleza y huele a gasolina de las maquinas que talan. 

Los libros, que son doctrinas sagradas, son estudiados por miles de niños que creen que pensar y debatir es lo que hacen en la televisión los famosos. Conocimiento es saber como participar en un concurso de televisión del tipo Gran Hermano. Pobres de los que tienen 17 años y no saben aún lo que ser en la vida, pobres los que no saben proyectar su futuro. Los que triunfan son los que ganan; pero más pobres son aquellos que no saben fracasar. 

Miremos donde miremos vemos sordos. No escuchamos los gritos de miles de productos que consumimos cuando nos dicen: < Gracias por comprarme, no sirvo para nada>. 
Y eso es un problema, no para el que no sabe lo que es un privilegio, sino para el que cree que los principios se compran de la misma manera. 

Llamamos virtud al ejemplo solidario. Llamemos obligación a lo que es humano, sin aliños de nada. Es gratis. Quizás por ello no interese en una sociedad de consumo que se consume. 

Y hablo de eso ahora, de lo que es, como digo, gratis. Voy a ser optimista por un momento y hablar de esas cosas que sin dinero también SON, a pesar de que un tal San Valentín venda hasta las flechas a precio de oro. 

De la voluntad nace el movimiento de los pies que hacen el camino; de ella también sale el calor que desprende un abrazo. 
De lo humano salen los besos que aunque en algún lugar quieran prohibirlos porque envenenan de amor los corazones vacíos, siguen siendo la firma de quienes se aman y la envidia sana de quienes lo quisieran estar. 

Las ideas no se matan por muchas balas que gaste la industria militar. Los sueños son tan libres que al despertarse hasta marean. Sentarse en una playa y dejar volar la imaginación es una acción poética, que si los gobiernos pudiesen, perseguirían con un caza mosquitos, tremenda falta de lógica, nuestras metas no se venden y por lo tanto no se cazan. 

Sentir el olor de la naturaleza una tarde en el campo o la montaña es saber que estás grabando en la mente un momento inolvidable, por consiguiente, es saber también, que el aire seco acondicionado de un centro comercial está infinitamente más alejado de lo real, que nada. 

Ayudar al que necesita ayuda es más justo que todas las leyes del senado. 
Dar la mano a quien no te la pide, es decir: <aquí estoy por sí me necesitas. No cobro intereses, ni hipotecas.> 

Estas son, algunas de las voluntades libres que quizás deberíamos practicar más. Son más humanas que las que nos enseñan quienes nos representan, son más libres que cualquier cosa que se compre. 
Deben de formar parte de la voluntad que mueve los pies hacia algo mejor, que al fin y al cabo es lo que hace el camino, al cual llegaremos, queriéndolo o no. 
La voluntad de ser mucho más humanos es creer en lo que somos, por encima de cualquier cosa que se compre, adoctrine o limite. Es principio moral que debe construir una sociedad justa y libre. 

Es saber que, 17 músculos forman una sonrisa. Imprescindible acción humana. 

Dani H.
votar

viernes, 25 de febrero de 2011

Con la ortografía a cuestas

No sabía si titular el artículo como “Con la ortografía a cuestas” o “De espaldas a la ortografía”. En cualquiera de las modalidades, tenemos a la ortografía  de culo.
Últimamente, la Real Academia Española de la Lengua ha publicado unas normas (se supone que de obligado cumplimiento) principalmente referentes a la acentuación de ciertas palabras. En ocasiones anteriores, años ha, se tomaron la libertad de concretar otros criterios. O sea que la RAE, de vez en cuando, intenta hacer garantizar su soberano lema de “limpia, fija y da esplendor”. Pues a mi entender, y con mil perdones si ofendo a la RAE,  fija pero ni limpia ni da esplendor.

Me explico. El lenguaje lo hacen los hombres y mujeres de la calle, no los cultos, sabelotodo y sabihondos (¿o sabiondos? ¿para qué valdrá la h?)  Los idiomas, todos, nacieron “hablados” no “escritos”. Y según  los diversos sonidos, se fueron inventando distintas grafías o escrituras: de signos, de conceptos o de letras. Es más, los mismísimos sonidos se ven representados por diferentes letras según los idiomas (incluido el castellano o español) y las mismísimas letras reciben distintos sonidos, incluso en castellano o español. Un ejemplo, por ejemplo: la g que suena fuerte (como j) con la e y la i, y suave (como debe ser su sonido) con la a, la o y la u. Otro ejemplo,  la c, que pronunciamos como k o como z según las circunstancias, sin pararnos a considerar el “seseo” de diversas regiones españolas o sudamericanas (o suramericanas, que “sudan” menos).  Y no digamos nada sobre ciertas normas ortográficas que no tienen otro sentido que complicar la escritura que no la pronunciación. Me refiero, por seguir con los ejemplos desejemplificadores, a la obligatoriedad de escribir m antes de b y p. ¿Qué añade o quita esa m al sonido de la palabra?

Debo confesar (yo pecadoorrr) que en mis largos años como profesor de Lengua he tenido que corregir, e incluso suspender, a muchos alumnos en aras de la ortodoxia, o mejor, de la ortografía, a pesar de que en mi fuero interno sospechara o entendiera que la escritura del castellano o español resulta tan liosa y complicada como puede ser la del francés o inglés porque establece una considerable serie de tropiezos y de trampas para la gente, que se expresa bien en el lenguaje hablado, pero que desearía que le dejaran escribir sencillamente como se habla. La prueba de ello la tenemos en los MSM que se envían y que descuartizan todas las normas ortográficas.
Existen casos de idiomas que nunca tuvieron escritura y para los que, a la hora de buscar una precisión escrita,  se han aplicado caracteres escuetos, mondos y lirondos,  sin complicaciones ni trampas ortográficas. Tenemos el caso de la lengua vasca (euskera). Cada letra corresponde a un sonido y a cada sonido le corresponde una letra; por eso desaparecen la v (dando primacía a la b), y la c, sustituyendo su sonido suave  por la z y el fuerte por la k; o concretando los sonidos de la g y la j en sus respectivas pronunciaciones guturales suaves o fuertes.

Sin embargo, dicho lo cual, y a pesar de mi manifiesto o ataque anterior, debo seguir confesando (yo pecadoorrr) que no pienso lo mismo sobre las tildes de las palabras, aunque sí reconozco que no todas las normas ortográficas sobre el acento son necesarias, muchas por irrelevantes.. Considero que la tilde, en muchísimos casos,  forma parte de la precisión en el vocablo y en la comprensión de su significado. Voy a poner unos ejemplos reveladores: Si hablamos de las extremidades del pulpo, constatamos que la tilde es necesaria-  tentáculos-; de lo contrario derivaríamos a un significado ambiguo y turbio- tenta-culos-. Digamos lo mismo de la expresión de despedida “vayámonos”; a nadie nos gustaría que nos halagaran con el piropo de “vaya-monos”. ¿Y qué ocurriría si un profesor entra en una clase y exclama: “aquí huele aguárras”, cuando lo que quiere decir es que “huele a aguarrás”? Por seguir la racha de argumentos, afirmo rotundamente que una simple tilde nos hace pasar de asimilarnos a los animales a vivir como personas. En la expresión “como pienso”, entendemos claramente cuál es nuestra alimentación; sin embargo, el añadir una simple tilde nos convierte  en seres inteligentes: cómo pienso ... (luego existo).

En estas últimas normas de la RAE se deja al libre albedrío el acentuar el vocablo “solo” cuando significa solamente; hasta ahora era obligatorio poner la tilde. Yo personalmente no estoy de acuerdo con esta norma. Imaginemos que escribo “como solo una vez al día”. Vemos que la frase es ambigua. ¿Qué quiero expresar que “hago solamente una  única comida al día” o que “hago una de las comidas en solitario y las demás en buena compañía? Insisto en que la tilde resulta necesaria en muchísimas ocasiones.

Como conclusión, puntualizo mi pensamiento respecto a la ortografía. En lo que se refiere a las letras, opino que hay mucho que simplificar; nos ahorraríamos “disgustos” y no por eso seríamos menos cultos. Sin embargo, en cuanto a las tildes, las normas deber ser claras y específicas, aunque sin complicaciones. Se me ocurre una propuesta: que se acentúen todas las palabras, sean agudas, llanas o esdrújulas, poniendo la tilde en la sílaba tónica.
Y no confundamos la lengua con la escritura. La escritura se puede manejar desde arriba con normas o leyes, mientras que la lengua es un tesoro que está vivo y que pertenece al pueblo y nadie puede manipularlo a su antojo por muy académico que sea, pues terminaría por esclerotizarse. Es la ortografía la que debe adecuarse al habla y no al contrario, como quiere obligarnos a hacer la RAE.

Maestro Ciruela

votar

domingo, 13 de febrero de 2011

Acoso escolar o "bullying"

El acoso escolar en los centros educativos se refiere a todas aquellas actividades de intimidación, humillación, persecución y agresión que comete un grupo de estudiantes contra otro sin motivo.

Para los agresores es una forma de sentirse importantes y de controlar y dominar al resto de los estudiantes, valiéndose del terror que infunden a uno en concreto, durante meses o incluso años.

Para el acosado significa una auténtica pesadilla que le hará sentir terror y le mina la autoestima hasta tal punto de querer cambiar de centro, abandonar su educación o atentar contra su propia vida para terminar con su angustia.

Los datos de acoso escolar en nuestro país son lo suficientemente significativos para constituir un grave problema.

¿Qué puede hacer el menor acosado?

Los menores SIEMPRE deben dar a conocer su problema. Debido al terror y a la humillación que sienten, no hablan de lo que están sufriendo por miedo a represalias por parte de sus agresores, o por vergüenza. A veces llegan incluso a culparse por ser víctimas, y ellos NUNCA SON CULPABLES de lo que les pasa.

Cuando el acoso todavía no es muy grave, han de intentar ignorar a sus agresores, intentar hacerles ver que no le importa lo que le digan, lo que hagan, porque su malestar es lo que buscan.

Si el acoso empieza a ser más peligroso, nunca deben quedarse solos ante el problema, deben huir en busca de un adulto para buscar protección.

Deben hablar con sus padres, pedirles ayuda, y estos han de responder con su total apoyo y hacer lo posible para frenar el problema. Si sus padres no son lo suficientemente responsables, deben hablar con otro adulto: un profesor, el director del centro, cualquier persona que esté en el ámbito donde sufre el acoso. Pero cualquier otro adulto de confianza puede ser clave para escucharle y ayudarle.

¿Qué se puede hacer contra el acoso escolar?

La familia es la base de la educación del menor. Los padres tienen que ser los principales educadores, siendo conscientes de que los profesores tienen la misión de enseñar a los niños diferentes materias, pero los valores fundamentales de civismo, sociabilidad, convivencia, respeto y solidaridad deben aprenderse en la propia familia. Deben dedicar el tiempo necesario a sus hijos para controlar su crecimiento, sus actividades, sus proyectos, sus preocupaciones, y orientarlas de un modo correcto. La educación en las escuelas jamás podrá suplir la educación en la familia.

Deben procurar ofrecerles un ambiente de distensión, sin peleas, sin una disciplina férrea, que fomente la comunicación con sus hijos. Siempre debemos recordar que un niño es el reflejo de lo que vive en su hogar.

Ante la aparición de síntomas extraños en el niño: cambios de humor, pesadillas, irritabilidad, soledad, silencios, falta de participación en actividades escolares, insomnio, pérdida de sus objetos personales en la escuela, aparición de muestras de agresión en su cuerpo; no deben callar, han de intentar por todos los medios que el niño cuente qué le está pasando.

Por otro lado, las escuelas también juegan un papel fundamental. Deben establecer reglas de conducta y una vigilancia adecuada de su cumplimiento. Además, es importante que se establezcan charlas, tutorías, cursos que traten sobre el tema para concienciar a sus alumnos, e introducir asignaturas que eduquen en los valores básicos de convivencia y respeto.

Los profesores han de vigilar cualquier síntoma de acoso, ponerlo en conocimiento del centro y actuar de una forma rápida y contundente ante el problema.

Las instituciones deben crear medios para que los niños puedan denunciar fácilmente y sin demora cualquier tipo de acoso que estén sufriendo. Han de desplegar los medios suficientes para que los menores se sientan protegidos y seguros. La asistencia psicológica a los agredidos es fundamental, por tanto deben garantizar el acceso a ella. Es fundamental que ofrezcan su total apoyo a los padres y adoptar las medidas pertinentes para cortar este problema de raíz, dándoles más poder de acción a los centros educativos, y en casos muy graves, adoptando castigos ejemplares hacia los agresores.

Por otro lado, los medios de comunicación deben “limpiar” sus noticias al respecto de todo morbo, tratando este tema de una forma educativa, que no fomente más acciones de este tipo. No se debe crear “alarma social” (esto alimenta la conducta de los “matones”), sino preocupación y concienciación ante el problema.

Como sociedad, TODOS debemos actuar frente a un síntoma de acoso, reprendiendo al niño que haya pegado a otro, que lo haya humillado o insultado. Nunca debemos menospreciar este problema, siempre debemos escuchar al menor que está sufriendo acoso y nunca subestimar lo que está sintiendo.

Debemos además educar a nuestros hijos de una forma activa frente a las agresiones. Muchos niños son espectadores de las mismas y no las denuncian, por miedo a ser víctimas potenciales si hablan, o tristemente, por querer hacerse del grupo de los “matones”. Debemos concienciarlos de que ese no es el camino, que ante el acoso de otro, todos debemos actuar. Hay que hacerles entender que es una práctica que no lleva a ningún lado, que lo único que hace es DESTRUIR la vida del otro

Raquel Ruiz. 
votar